México, tierra de innumerables artistas de voces inigualables nos dió a partir de los años 30 del siglo pasado al tenor Juan Arvizu con una voz tan especial que  fue llamado “el tenor de la voz de seda”; un tenor que era tal su calidad que allá por 1936 fue al Argentina contratado por  dos meses y obtuvo tal el éxito que se quedó 18 años. La radio, teatro, grabaciones y presentaciones le mantuvieron como un artista predilecto siendo el único  cantante latinoamericano que grabó 2,400 canciones.